domingo, 25 de octubre de 2015

Adiós

Disculpa por haber perdido la cabeza por ti. Disculpa, discúlpame por no querer saber de ti por estos momentos, por hacer como si no existiera ahora y por dejarte de escribirte. Lo siento, pero he perdido mucho tiempo pensando en ti, pensando en qué pasaría y soñando cosas que nunca llegaron.

Disculpa por hacer tenido ganas de verte, por preguntarte si podíamos vernos y por sacar tiempo de mi vida para ti, incluso en mis peores momentos, cuando tú apenas sacabas tiempo para mí. Porque tus palabras muchas veces no eran consecuentes de tus actos, porque, si una persona quiere ver a otra, si quiere, puede. Y esto lo sé porque cuando tú me decías ven, yo lo dejaba todo.

Pero te empezaste a dar cuenta de que ya no estaría ahí sólo para cuando tú quisieras, sin embargo, una persona no queda con otra por obligación, no besa por obligación y no tiene relaciones por obligación. 

Lamentablemente, después de este tiempo sin vernos, sin hablar, sin nada, me di cuenta de que estaba loca. Sí, pero por ti. Tardé en darme cuenta o en reconocerlo, pero me enamoré, me di cuenta por esas "mariposas" en el estómago que la gente cuenta, pues no creía en ellas, por esos nudos en el estómago cuando pensaba que no llegaría a nada y que no volvería a verte. Y me di cuenta, sobre todo, porque hay noches en las que aún pensar en ti me quita el sueño.

Discúlpame por ser fuerte, por haberte dicho adiós en contra de mis sentimientos, pero es la única manera de que viva mi vida, mire hacia adelante, te deje en el recuerdo y continue con mi camino.

No necesito un compañero de relaciones ocasionales que "me tenga cariño", necesito un compañero de vida que me ame, me cuide y me valore como tú no supiste hacer, y por esto, te doy las gracias, porque por ti sé lo que quiero y lo que no quiero ya en mi vida.

Quiero que sepas también, que no hay reglas en el corazón, no se puede elegir entre querer o no, no se puede elegir enamorarse o no. Simplemente llega, y te jodes, aunque en este caso me jodí yo. Varias veces me juré no volver a verte por valorarme a mi, me tragué mis palabras, mi orgullo... y caí de nuevo en la tentación de estar contigo aunque fuese unos minutos.

Te pido por favor que ya no vuelvas a tocar mi puerta en este tiempo de mejoría. Gracias por siempre haber aparecido y desaparecido de mi vida a tu antojo, pero ahora hazme un favor y si realmente me tuviste cariño en algún momento desaparece de mi vida para poder comenzar de nuevo sin ti. 

lunes, 31 de agosto de 2015

La han dejado a ella sola, con todos sus pensamientos en un borrador, encima de aquella colina donde suele ver nacer el sol. No lleva los zapatos puestos porque quiso compartir esto con la tierra y la trenza que tiene a medio hacer se abraza a su espalda por miedo a ser la única que se desate de todo este problema. Ella no llega a tener miedo hasta que ve que los rayos del sol han sido tapados por un mundo de grises y es en ese momento, cuando esa pregunta que tanto temía se despierta de la cama:

¿Cómo guardará todos los relatos en su cabeza, todos los libros, toda esa gente, todas esas fotografías, todas esas historias?
Y si ella nos los recuerdo, ¿quién lo hará?.

sábado, 20 de junio de 2015

La guerra termina cuando estamos juntos

La diferencia está en que tú con tu sonrisa te consumes mi día de un solo trago.

Por qué te has alejado?
Si la guerra terminaba cuando estábamos juntos,
si las horas se iban de fiesta y nos despertaban cuando llegaban a casa 
después de varios días y nosotros sin darnos cuenta. 
Si mi pelo encajaba perfectamente en tus dedos
mientras te escribía poesía en los labios con mi boca.

Me cuestiono una y otra vez
porque no consigo entender esta resaca 
que me has dejado con sabor a ti.
Me pregunto y luego me lamento,
porque después de tanta magia de esta llama, 
preferías seguir durmiendo con la luz de una simple lámpara.

No sé como plasmarte
sin que el corazón esté despierto.
Me tienes en el abismo de la incertidumbre,
cogiéndome solo de una mano,
y yo, que estaba tan acostumbrada a encontrarme
en el centro de la objetividad, 
me encuentro aquí parada, 
dibujándote mientras me diferencias con el resto. 

Sabes que podría seguir aquí toda una luna llena,
pero prefiero que ahorremos tiempo
y que me beses bajo esta sábana de estrellas. 

sábado, 9 de mayo de 2015

Despacio

Empieza
despacio.
Despiértate con mi nombre tocándote la puerta entre sueños.
Despiértate. Acaricia mis dedos, mira la vestimenta de mis ojos y quédate reposando en ellos. Es temprano aún, así que tienes tiempo. Respira conmigo pero lléname de ti. Sintoniza tu aroma en mis pezones, hazme temblar por dentro. Abrázame y no dejes que me marche; en el fondo, sabes que no me iría de aquí. 

Acércate
despacio.
Peina mis alas y encadéname al aire. Quiero sentirme libre aún estando contigo, porque después de todo este paraíso lleno de colores mis ojos siguen prefiriéndote a ti. Hay motivos para esta fiesta de dulce sonrisa que se pronuncia con tu caricia en esta larga utopía. Así que muérdeme. Muérdeme la lengua. Cómete mis palabras. 

Susúrrame al oído el pecado del silencio, enséñame el vocabulario de tu libro, siéntate y amenaza de muerte a mis miedos. Firmarme con un beso en el pecho, ahí donde sueles reposarte para dormir, donde todo se siente mas sensible si es que comienzo a hablar de ti.

Despacio.
No te comas las horas que tan en coma se encuentran. Te invito a que en la espero de esta melodía sitúes tu nariz en mi cuello y juegue tu respiración con mi piel. Ponme los pelos de punta, hazme cerrar los ojos lentamente sin tocarme, tan solo respira y baila con mi silueta que tan perfecta combina con tu sombra techada.

Sigamos así. No despiertes al silencio que está dormido y enséñame el mundo que llevas en las manos. Átame a tus dedos, caminemos por el borde del río que terminar en tus sábanas y en el volcán de tu cama. No me quites mi sitio y respeta las reglas de este juego de dos, que solo lo diseñé para vos.

Desátame 
despacio.
Juega con los pétalos de mis labios y con el aroma que desprendo cuando sonrío. Ella es la que leva la suerte de que hoy estemos frente a frente, con la ropa arrancada de los ojos y con el espacio dormido que hace detener este tiempo de gloria. Te confieso un secreto: en este mar de desconocidos no me siento extranjera contigo.

Por eso, brindemos fumándonos un porro de primavera y cultivemos más de ella. No hay prisa, el tiempo se ha puesto de acuerdo conmigo después de tanto reclamo. Si algo existe es la fe que uno pueda tener por los deseos, por las cosas que te quitan la respiración aún cuando las veas de lejos, por ese palpitar que no llega a tener ritmo pero si mucho sentido. Así que házmelo. Házmelo pero sigamos manteniendo al tiempo dormido, porque seguramente está soñando con nosotros, de una forma perfecta, despacio. 

sábado, 4 de abril de 2015

Me guardo en la teoría de todo lo que está comprobado y se puede demostrar, porque ahora existe mucha gente que simplemente no se deja creer por una mirada y eso que para mí una mirada vale más que mil diccionarios. Por eso que ahora tengo los sentimientos desordenados, guardados en el cajón de la mesita de noche. Los guardo ahí para tenerlas a mano pero sólo cuando sea de noche; no quiero que nadie sepa que aveces mi curiosidad puede más que mi sueño y que mis ganas de sentir no se me va nunca de este cuerpo.
En estos momentos de ponderación la vida se me hace grande y las horas pequeñas, considero que aveces mis pies dan camino cortos cuando en realidad lo que quiero es llegar a tiempo a todas partes. Siempre tengo un "pero" guardado para mí, siempre un minuto se me convierte en dos, siempre prefiero ver el sol pero cuando salgo la luna me prefiere verme a mí. Y es en esos momentos cuando considero que todo lo que corre acompañado del tiempo se vuelve en una desgracia, en una calamidad que te va hacer siempre caminar hasta incluso correr en direcciones donde nunca quisiste pisar. Aveces la gente prefiere morir, pero lo que no saben es que vivir es un privilegio convertido en arte que muy pocos saben observar desde el buen punto de vista. 

domingo, 29 de marzo de 2015

Nunca sabré despedirme de ti.
Siempre me quedo con el frío de no escuchar la entonación de las palabras que te faltan por decir porque prefieren esconderse detrás de tu mirada, quedarme con ese mal entendido pendiente por hablar, con ese nudo en la garganta de torpe inexistencia que se convierte en desesperación.

Nunca sabré despedirme de ti porque no quiero que te acabes. 
No quiero que dejes de ser palabras en mis libros, ni que dejes de ser mi cuento preferido para dormir. No quiero tener que buscarte allá donde decidas quedarte. 

Nunca sabré despedirme, ni de ti ni de nadie.
Porque no me gusta andar por el túnel del tiempo muerto, tanteando por encontrar tu sombra o por encontrar la mínima esencia de que has llegado a existir. 
Cierra la puerta al salir. 
Por dentro.
O sea, no salgas.
Quédate.

La noche está muy larga y ha apagado las luces para que no te sepas el camino. Porque a pesar de que no llueva, afuera está mojado y de rodillas se encuentra la luna suplicando a que no tengas miedo y te quedes a mi lado. 
Las noches como estas no se pueden desperdiciar de tal manera. Las noches como estas merecen ser recibidas con un lindo "Buenos días" y una película en forma de sol naciente.

Te confieso que cuando no estás conmigo dono mi cuerpo a las letras y cuando apareces me pones el corazón de fiesta. Me haces amar los domingos y las pequeñas series de las que no estoy acostumbrada y siento que con el tiempo, mi cuerpo ya ha cogido la forma perfecta para tus abrazos y que nuestros corazones se han puesto de acuerdo para ir al mismo ritmo. 

Es irónico lo que te estoy escribiendo, pero me encanta.
Quiero que regreses y que te quede y que cuando tengas que irte no quieras. 

Quiero verte maldecir el tiempo porque corre tan deprisa, porque nos quita minutos cuando en realidad queremos sumarlos.

Quiero que salgamos corriendo de la mano, cojamos el pasaporte de tu mirada y viajar por el mundo para sumar todos los segunderos del planeta y hace nuestro nido sobre ellos, porque yo quiero pisar contigo todo lo que le queda a la vida.

Quiero verte día, tarde y noche, como si fuera el mejor cuadro colgado en mi cama y que me robes los suspiros y que te abrigues con mi piel, porque es ahí donde yo guardo mis mejores estaciones.

Que me mires y que dibujes esa sonrisa la cuál me hace cuestionar: es real la belleza que puede tener un sueño?. Yo solo tengo una firma respuesta a esa pregunta; pusiste patas arriba mi mundo, hiciste magia en mi casa, nunca nadie me había hecho creer en ella, tú si. 

Lo vacío de la nada

Oye, ya sé que tienes miedo.

Se trata de que nos estamos acercando y tú estas tan acojonado que necesitas poner un océano entre nosotros. Te comento que en éste momento no llevo salva vidas, ni una barca que me pueda mantener a flote. No llevo nada, tan solo la esperanza de que un día decidas mirar hacia el mar y arriesgarte a nadar. No pienses en la arena, no pienses en lo salada que pueda estar el agua, tan solo sumérgete en este mas que está tan vacío sin ti.

No tardes con la duda que ya he te comenzado a echar de menos.

lunes, 23 de marzo de 2015

Toda mi poesía la estoy gastando contigo

Un día contigo aprendí que puede existir un ser humano con cuatro patas y un solo corazón. 

Aprendí que los mejores atardeceres son los que nos imaginamos cuando cerramos los ojos mientras nos damos un beso. Que no hay frío si me tienes abrazada, que las noches son fiestas en tu cama, son campamentos de cuentos infinitos, son negocios de risas creadas por una felicidad que solo se contempla si la luz de las velas están encendidas.

Te digo que no hay mejor canal de televisión que el paisaje de tus ojos, ni mejor revista que la línea de tus manos. No hay tela mas suave que la de tu piel, ni alimento mas placentero que tus besos a todas horas. 

A veces las cosas suceden así y es que a mi no me importa gastarme contigo lo más valioso que tengo en esta vida, mi poesía. 

Así que no tengas miedo, tan solo dispárame

Su nombre se convirtió en mi suicidio. 

Quizá él no lo sabía, pero lo cierto es que querer demasiado a alguien es otra forma de clavarte un bala. Yo, que soy tan propensa a dejarme llevar por cosas que no tienen reglas y que hasta ahora, lo único que se me ha hecho más difícil en la vida es borrarme su nombre de mi sombra, que me persigue constantemente con su mirada de acuarela. 

Aprendí con él a dejarme llevar como una niña en plena pradera, como queriendo escapar de la pesadilla del tener que cumplir años, de tener que decir "adiós" a cosas o personas de las que aún no quiero separarme, hasta que nos cruzamos con la cruda realidad que también suele llamarse "tiempo" y es ahí, cuando me dejo morir en el intento, entre sus sábanas segunderas que tan fría me deja.

Volviendo a él, no creo que le hayan dicho alguna vez en su vida lo delatante y profunda que se vuelve su mirada cuando se torna delicada y lo cálido que puede llegar a ser cuando deja mostrar lo que esconde detrás de la piel. 


martes, 17 de marzo de 2015

La lucha de no quedarme en el medio

Sí, me encantaban las noches donde te lamía la oreja con palabras. 
Donde tu mirada me pintaba de colores los párpados que tan cansados se encontraban de buscar. Donde tu cama se volvía en la saliva de la luna cuando nos resbalábamos en ella, entregándonos sobre la arena de tus suaves dedos al tocar. Y la vida me dio tanto, que dejé por meses la nevera vacía, prefiriendo dormirme sobre tu pecho, dulce leño de corteza limpia. Por eso ahora sobrevivo con las sobras de las sobras de lo que me queda, por ti y por tu falta de certeza. Porque aunque tenga hambre de sed y sed de ti, sigo en la lucha de no quedarme en el medio. Y por no ser el principal motivo por el que la gente decide alejarse el uno del otro, para no tener más hambre, para no tener razones de ser suicidas. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Serendipia

Me gustaría que fueras efímero, 
pero eres indeleble. 

Yo soy luminiscencia pero me convierto en un sol cuando estas a mi lado. La soledad te repudia porque me alejas de ella y con ella también se aleja el olvido que tanto te hace falta a ti. Porque mi mundo con tus manos acariciando mi silueta se vuelve en una aurora, en una cámara oscura dentro de mi habitación de la que algún día te hable. Porque me vuelves incandescente con tus besos, caliente y congelada, solo eso me pasa contigo, solo esos efectos suceden en tu cama. En este momento de Epifanía me quedo sin palabras, prefieren esconderse detrás de mi mirada y transmitirse a través de ellas. Sabes convertirte en mi arrebol, pero sobre todo eres mi serendipia de la que no me arrepiento. 

Un vino y un par de cervezas

Cuando decidimos que la diversión personal está por encime de querer al prójimo, algo no funciona en el ser humano. Queremos tener todo pero no ofrecer nada. "Sin compromiso", "No quiero nada serio", "No es mi momento". Son algunas de las frases estrella que te lanzan de primera, sin anestesia. Sin tiempo de conocerse, sin tiempo de saber cómo es la otra persona. Simplemente un NO rotundo al amor, como si supieran realmente de que se trata. Y en esos casos, hay veces que dan ganas de salir corriendo, ¿quién dice que la otra persona sí esté buscando su media naranja? Ni siquiera deja un mínimo resquicio a saber si realmente pudiera ser quien tienes en frente tu media naranja, o tu medio lo que sea. 

Ahora sólo hacen falta un par de cervezas y no invertir el tiempo necesario para llegar a saber si te gusta. Si le gustas. Siempre todo deprisa, lo más rápido posible para llegar a intimidar sin intimidad. Sólo sexo y con los sentimientos desvestidos como la ropa. 

Luego lloran. Ellos; que jamás encontrarán a una mujer con la que asentar cabeza, porque a todas les gusta mucho tontear, porque tienen cinco conversaciones abiertas a la vez con cinco chicos diferentes, porque hoy quedan con uno y mañana con otro, y "si tengo suerte hoy quedará conmigo". Ellas; porque son todos unos cerdos, "no saben valorarme", solo quieren sexo y "yo no soy de esas". Pero la realidad es que ellos hacen exactamente lo que critican y ellas sí son de esas. 

Las relaciones se complican porque queremos que se compliquen, porque nos hacemos egoístas y sólo queremos pasarlo lo mejor posible, sin tener en cuenta a quien tenemos al lado. Hasta que llegue. Y cuando llega, hay quienes quieren evitarlo. Cerrarse en banda, convencerse de que están mejor solos, que no merece la pena porque te van a fallar. Son unos cobardes. Y ellas, abandonándose a lo primero que se les presente, porque todas sus amigas tienen algo y "yo estoy sola". 

Nos obcecamos en hacer difícil algo que realmente no lo es. Si te gusta, demuéstraselo. Si quieres estar con ella (o él), demuéstraselo. Si te arrepientes de haberle fallado, demuéstraselo. Pero no sean serios y orgullosos. Mejor dicho, no sean cobardes. 


miércoles, 25 de febrero de 2015

Un suspiro de espera

Y ahora corre, gilipollas. Sal de casa y anda a buscarla. Plántate en su puerta y coge el primer suspiro que pase por ella. Quítate los miedos de la cabeza, los viajes por la vida están hechos para poner los pies en tierra a pesar de los errores cometidos, para sonreírle a los fracasos y demostrarles que sigues ahí, de pie y con las ganas a mil. Ábrete paso entre la gente, que se jodan, ellos no tienen tus ganas de saborear la vida, ellos no tienen a alguien que siempre te espera con los brazos abiertos y con la poesía en la cama. Que sabrá toda esa gente del amor?. Llama a su timbre, no dejes que la espera te acompañe. Sube las escaleras de tres en tres, deja que el corazón patee con fuerza sobre tu pecho, deja que el tiempo se detenga congelando ese momento tan divino que esta por suceder. 

Allí está, mirándote atónita. Qué guapa está con el pelo pelirrojo mientras le tapa medio rostro y media sonrisa con tu nombre en ella. Cógele la cara con las manos y cómele la boca. Bésala con pasión, con intensidad, bésala con esa palabra que a ella tanto le gusta entonar. 

Luna ebria.